Cuentos y relatos

Bartleby

Herman Melville

Un abogado de Wall Street contrata a un nuevo copista: Bartleby. Al principio, Bartleby es ejemplar. Copia día y noche, en silencio, de espaldas a la ventana. Hasta que un día se le pide que coteje unos documentos y responde: “Preferiría no hacerlo.” Preferiría no copiar. Preferiría no salir. Preferiría no explicar. No hay justificación. Solo una negativa pura, dicha con una cortesía glacial. Bartleby simplemente se sustrae. Su poder está en lo que la filosofía posterior llamaría la potencia del no. Kafka, que lo admiraba profundamente, aprenderá de él. Camus y Sartre verán en Bartleby al primer existencialista: el hombre que revela el absurdo simplemente dejando de participar.